Las aprobaciones y el workflow de aprobaciones viven en la cabeza de la gente: quién aprueba qué, en qué orden y con qué umbral. No hay trazabilidad y cuando alguien no está, todo se traba.
Alguien manda un mail o un WhatsApp a "la persona que sabe"; esa persona aprueba o reenvía; no queda registro de quién aprobó qué ni cuándo; las delegaciones son informales.
Suponemos que la lógica de aprobación y la política de aprobaciones interna se pueden documentar. No reemplazamos el criterio humano; hacemos el flujo visible, trazable y resistente a ausencias, integrado con tus sistemas de backoffice.
Capturamos las reglas actuales (muchas veces implícitas); diseñamos el flujo y el modelo de datos; construimos la capa de aprobaciones y la conectamos con tus herramientas; entregamos con documentación.
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