Llegan correos a casillas compartidas de atención al cliente o backoffice; nadie sabe quién tiene que responder ni con qué SLA de respuesta. Las cosas se caen, los clientes esperan y el único "sistema" es la memoria de alguien.
Soporte, ventas u operaciones comparten una casilla de atención al cliente; los mensajes se triean a mano o por quien los ve primero; no hay SLAs de respuesta claros ni visibilidad compartida de lo pendiente.
Suponemos que las reglas de asignación se pueden definir (aunque evolucionen). No redactamos las respuestas; nos aseguramos de que la persona correcta vea el mensaje correcto y que nada quede sin respuesta.
Mapeamos el flujo actual y definimos reglas; construimos la capa de triage y ruteo; conectamos con tu mail y opcionalmente con una herramienta de tickets; entregamos con documentación.
Contanos cómo funciona hoy la casilla. En una llamada de 30 min te decimos si tiene sentido automatizar el triage y cómo.